Tratamiento de la Hidradenitis Supurativa (Piodermitis Crónica) | IC Clinic Shinjuku
«Siento dolor e inflamación a causa de unos bultos»
«Quiero recibir tratamiento, pero no sé a qué especialidad acudir»
¿Le están causando problemas unos granos rojos dolorosos e inflamados que aparecen en su cuerpo y no sabe cómo actuar?
Si la causa es la hidradenitis supurativa, es importante actuar con rapidez, ya que al agravarse puede producirse supuración y extenderse el área afectada.
En la hidradenitis supurativa, existe la posibilidad de extirpar la zona afectada mediante cirugía. El tratamiento farmacológico también es una opción, por lo que le recomendamos consultar con una clínica.
En esta página explicamos las causas, los métodos de prevención y los tratamientos clínicos disponibles para la hidradenitis supurativa. Aquí encontrará orientación sobre cómo afrontar esta afección, por lo que le invitamos a leerla.
¿Qué es la hidradenitis supurativa? | Una enfermedad que provoca bultos, inflamación y supuración

La hidradenitis supurativa es una enfermedad cutánea caracterizada por la aparición recurrente de granos dolorosos y enrojecidos con inflamación [1,6,8].
Denominada formalmente «hidradenitis suppurativa (HS)», se clasifica como una enfermedad inflamatoria crónica de la piel dentro del grupo de las enfermedades obstructivas del folículo piloso [8,20].
Tiende a manifestarse en zonas ricas en glándulas apocrinas, y a nivel internacional la evaluación de su gravedad se realiza de forma estándar mediante la clasificación de Hurley [5,8].
Los síntomas concretos de la hidradenitis supurativa son los siguientes.
| Síntoma | Características |
|---|---|
| Nódulos | Bultos o protuberancias que con el tiempo pueden enrojecerse e inflamarse |
| Abscesos | Acumulación de pus bajo la piel |
| Fístulas | Estado en el que el pus drena a través de un orificio, causando dolor |
| Cicatrices | Marcas que quedan como resultado del engrosamiento de la piel tras recidivas repetidas |
(Referencia: ¿Conoce la hidradenitis supurativa?)
Aparece con frecuencia en la parte inferior de los senos, las nalgas, la ingle y las axilas, y se manifiesta principalmente en personas de entre 20 y 40 años [7,14,23]. La prevalencia se estima entre el 0,05 y el 4% en los países occidentales, y entre el 0,05 y el 0,1% aproximadamente en Japón; se ha comunicado que la tasa de incidencia en mujeres es unas 2-3 veces superior a la de los hombres [7,14]. El período medio hasta el diagnóstico es de aproximadamente 7-10 años, y el retraso diagnóstico constituye un problema a nivel mundial [27].
Si la hidradenitis supurativa no se trata, el pus se acumula y, a medida que la afección avanza, los granos pueden llegar a comunicarse bajo la piel.
Cuando los síntomas se agravan, producen inflamación y dolor, por lo que es fundamental iniciar el tratamiento de forma temprana. Asimismo, si se demora la atención, pueden quedar marcas conocidas como cicatrices.
Causas de la hidradenitis supurativa
Se considera que la obstrucción de los poros influye en la aparición de la hidradenitis supurativa [9,17,28]. A nivel molecular, la sobreproducción de citocinas inflamatorias como TNF-α, IL-1β e IL-17, junto con la alteración de la función de barrera cutánea, desempeñan un papel central en la fisiopatología de la enfermedad [18,28]. Además, en casos familiares se han identificado mutaciones en genes como NCSTN, PSEN1 y PSENH, por lo que la predisposición genética también se considera un factor etiológico importante [8,28].
La obstrucción de los poros se produce porque, debido al envejecimiento o a una alteración del recambio celular, las células muertas no se eliminan con normalidad. Los cambios hormonales también contribuyen a obstruir los poros.
Cuando se ejerce presión o se produce fricción en torno al poro obstruido, el folículo que envuelve el vello puede romperse y su contenido filtrarse al exterior, desencadenando así una inflamación.
Se considera asimismo que factores como el tabaquismo y la obesidad aumentan el riesgo de desarrollar hidradenitis supurativa [14,22,23]. Estudios epidemiológicos de gran escala han mostrado que el riesgo en fumadores es aproximadamente 3-4 veces mayor que en no fumadores, y en personas con obesidad (IMC ≥ 30) es unas 2-3 veces mayor [14,22]. Entre otros factores de riesgo también se han señalado la fricción mecánica, las fluctuaciones hormonales, el estrés y ciertos factores dietéticos (lácteos, alimentos con alto contenido en azúcares) [14,23].
La herencia familiar también se señala como posible desencadenante, aunque las causas exactas aún no se conocen con detalle.
Evaluación de la gravedad de la hidradenitis supurativa
Para evaluar la gravedad de la hidradenitis supurativa se utiliza internacionalmente la clasificación de Hurley [5,6].
Se divide en tres estadios: Estadio I: formación de abscesos, sin fístulas ni cicatrices; Estadio II: abscesos recurrentes, fístulas únicas o múltiples, formación de cicatrices; Estadio III: fístulas múltiples y extensas, abscesos, e induración en placa densa de la piel por cicatrización [5].
Enfermedades similares a la hidradenitis supurativa | Diferencias y cómo distinguirlas

Entre las enfermedades similares a la hidradenitis supurativa se encuentran el quiste epidérmico (ateroma) y la foliculitis.
| Enfermedad | Características |
|---|---|
| Quiste epidérmico (ateroma) | Tumor benigno que se forma por la acumulación de residuos como sebo en el interior de la piel |
| Foliculitis | Inflamación causada por la entrada de bacterias en el «folículo piloso» que rodea la raíz del cabello |
| Hidradenitis supurativa | Inflamación causada por la rotura del folículo piloso y la filtración de su contenido |
Si se confunde con otra enfermedad y se intenta un tratamiento incorrecto, existe la posibilidad de que los síntomas no mejoren o incluso empeoren. A continuación presentamos las diferencias con enfermedades de aspecto similar a la hidradenitis supurativa y cómo actuar en cada caso.
Quiste epidérmico (ateroma)
El quiste epidérmico (ateroma) es un tumor benigno que se forma cuando residuos como la piel muerta y el sebo, que normalmente se desprenden, se acumulan en el interior de la piel.
Al principio el quiste epidérmico es un pequeño bulto, pero con el tiempo los residuos se acumulan en el saco que se forma en la piel y va aumentando de tamaño.
La diferencia con la hidradenitis supurativa es que el quiste epidérmico presenta un pequeño orificio en la zona afectada. Las bacterias pueden penetrar por este orificio y provocar una infección, con síntomas como dolor y sensación de calor.
Al igual que los granos de la hidradenitis supurativa, también puede producirse supuración a medida que avanza la afección.
Si se trata en una fase temprana, puede resolverse con antibióticos orales, por lo que lo más importante es acudir a una clínica cuanto antes. Si desea obtener información detallada sobre las causas, los síntomas y los métodos de tratamiento del quiste epidérmico, consulte la siguiente página.
Sobre el quiste epidérmico (ateroma)
Foliculitis
La foliculitis es una inflamación del folículo piloso, la parte profunda del poro que rodea la raíz del cabello.
Se produce cuando bacterias penetran a través de heridas superficiales en la piel. Los síntomas incluyen enrojecimiento y formación de pus en la zona afectada.
La piodermitis supurativa y la foliculitis presentan síntomas similares, pero difieren en la localización y los factores desencadenantes.
La foliculitis tiende a aparecer en la nuca, los muslos y la zona genital. En cambio, la piodermitis supurativa se manifiesta con mayor frecuencia en la parte inferior de los senos, las nalgas, la ingle y las axilas.
Tanto para prevenir como para tratar la foliculitis, es fundamental mantener la piel limpia. En los casos leves, es posible recuperarse manteniéndola limpia durante aproximadamente una semana.
Métodos de prevención de la hidradenitis supurativa

Para prevenir la aparición de hidradenitis supurativa, es importante evitar la obesidad y el tabaquismo.
La obesidad aumenta la presión sobre la piel y favorece la fricción con la ropa, lo que eleva la probabilidad de desarrollar hidradenitis supurativa. Revise sus hábitos alimenticios y de ejercicio para mantener un peso corporal saludable.
En nuestra clínica ofrecemos tratamientos como el GLP-1, que ayuda a regular la ingesta de alimentos para mejorar la obesidad de forma eficiente. Si desea apoyar la prevención de la obesidad, puede considerar someterse a este tipo de tratamiento.
En la siguiente página encontrará información detallada sobre la reducción de peso con métodos médicos, por lo que le invitamos a consultarla.
Además, los componentes químicos del tabaco favorecen el endurecimiento de la piel y pueden contribuir al desarrollo de la hidradenitis supurativa. Dejar de fumar también ayuda a prevenir otras enfermedades, por lo que le recomendamos reconsiderar el hábito tabáquico.
¿Cómo se trata la hidradenitis supurativa? Dos opciones de tratamiento

Las principales opciones de tratamiento para la hidradenitis supurativa son dos: el tratamiento farmacológico y la extirpación quirúrgica. La cirugía permite esperar una mejora más radical. A continuación explicamos las características de cada tratamiento.
Extirpación quirúrgica
En la cirugía de la hidradenitis supurativa se realiza una amplia resección de la piel en todo su grosor en la zona afectada [10,21,29]. El tratamiento quirúrgico se considera el más eficaz como terapia curativa, y la resección completa de las lesiones puede minimizar la tasa de recidiva [21,29]. Los procedimientos disponibles incluyen la escisión amplia, la escisión limitada, la resección con láser de CO2 y el injerto cutáneo, que se seleccionan en función de la extensión y la localización de las lesiones [21,29].
Cuando la afección es extensa, puede ser necesario desplazar la piel incidiendo en ella o realizar un injerto cutáneo.
En estos casos derivamos al paciente a un hospital universitario o de referencia; en nuestra clínica únicamente realizamos la resección parcial de piel.
Cuando ha transcurrido mucho tiempo desde el inicio de la enfermedad y la inflamación se ha extendido bajo la piel, existe la posibilidad de recidiva por tejido residual. En casos muy poco frecuentes, la zona donde se ha manifestado la hidradenitis supurativa puede derivar en cáncer de piel, por lo que es importante extirpar la zona afectada de forma minuciosa.
Extirpando un margen algo más amplio que la zona afectada se persigue lograr una eliminación completa.
Tratamiento farmacológico
Cuando no es posible extirpar completamente la zona afectada mediante cirugía o los síntomas no mejoran, también se recurre al tratamiento farmacológico.
Las opciones farmacológicas incluyen medicamentos orales, tópicos e inyectables.
Por ejemplo, el fármaco adalimumab (Humira®) puede contribuir a reducir los nódulos y los granos en la zona afectada [11]. El adalimumab es un anticuerpo anti-TNF-α cuya eficacia y seguridad frente a la hidradenitis supurativa de moderada a grave han sido demostradas en ensayos clínicos de fase III (estudios PIONEER I/II) [11]. Otros agentes biológicos como infliximab, ustekinumab y secukinumab también son opciones terapéuticas [4,12].
Asimismo, es posible reducir el dolor asociado a la hidradenitis supurativa.
No obstante, el efecto terapéutico de Humira puede tardar unos 3 meses en manifestarse. Humira se administra mediante inyección en el abdomen, los muslos o la parte posterior del brazo, lo que permite distribuir el principio activo por el organismo.
Una de sus ventajas es que el paciente puede administrarse la inyección por sí mismo, lo que elimina la necesidad de desplazarse a la clínica con frecuencia.
Tenga en cuenta que nuestra clínica no realiza tratamientos farmacológicos; si lo desea, le derivaremos a un hospital de referencia.
Impacto en la calidad de vida (QoL)
La hidradenitis supurativa tiene un impacto significativo en la calidad de vida (QoL) de los pacientes [24,30].
Estudios internacionales han comunicado que aproximadamente el 80% de los pacientes ve afectada su vida cotidiana y alrededor del 60% experimenta repercusiones en su actividad laboral [24,30].
Además, la prevalencia de depresión y trastornos de ansiedad es significativamente mayor que en la población general, por lo que el apoyo psicológico también se considera un elemento importante del tratamiento [24].
Epidemiología y estadísticas de incidencia de la hidradenitis supurativa
La hidradenitis supurativa es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel cada vez más reconocida en todo el mundo, con una prevalencia que varía según la región [7,14,23].
Se estima entre el 0,05 y el 4% en los países occidentales, y entre el 0,05 y el 0,1% aproximadamente en Japón; es característico que la tasa de incidencia en mujeres sea unas 2-3 veces mayor que en hombres [7,14].
La edad de aparición es mayoritariamente a partir de la pubertad, con una edad media de inicio de aproximadamente 23 años [14]. El retraso diagnóstico es un problema reconocido, y se ha comunicado internacionalmente que desde la aparición de los síntomas hasta el diagnóstico definitivo transcurren en promedio entre 7 y 10 años [27].
Fisiopatología y mecanismos moleculares de la hidradenitis supurativa
La fisiopatología de la hidradenitis supurativa implica una compleja cascada inflamatoria en la que participan tanto la inmunidad innata como la adaptativa [18,28].
Se caracteriza por la sobreproducción de citocinas inflamatorias como TNF-α, IL-1β, IL-17 e IL-23, que desempeñan un papel central en la formación y progresión de las lesiones [18].
Asimismo, contribuyen a la fisiopatología la alteración de la función de barrera cutánea, la hiperqueratosis del epitelio folicular y los cambios en la microbiota [28].
En los casos familiares se han identificado mutaciones en genes relacionados con el complejo γ-secretasa, como NCSTN, PSEN1 y PSENH [8,28].
Criterios diagnósticos y diagnóstico diferencial de la hidradenitis supurativa
El diagnóstico de la hidradenitis supurativa se realiza siguiendo criterios clínicos reconocidos internacionalmente [6,20].
Los criterios diagnósticos principales requieren que se cumplan los tres siguientes: ① lesiones cutáneas típicas (nódulos dolorosos profundos), ② localizaciones típicas (axila, ingle, zona perianal, parte inferior de los senos), ③ curso crónico y recurrente [6].
Entre los diagnósticos diferenciales se incluyen la piodermitis relacionada con la enfermedad de Crohn, la foliculitis, el quiste epidérmico y las manifestaciones cutáneas de la enfermedad de Behçet; la anamnesis detallada y la biopsia cutánea son útiles para la diferenciación [20].
Guías de tratamiento y evidencia científica
El tratamiento de la hidradenitis supurativa se realiza siguiendo la Guía de práctica clínica de la Sociedad Japonesa de Dermatología, edición 2020 [6].
Para los casos leves se recomienda el tratamiento local (antibióticos tópicos, terapia combinada con clindamicina y rifampicina), mientras que para los casos de moderados a graves se recomienda el tratamiento sistémico (antibióticos orales, agentes biológicos) [6].
En cuanto a los agentes biológicos, la eficacia del adalimumab (inhibidor de TNF-α) ha sido demostrada en múltiples ensayos clínicos de gran escala, observándose una mejoría significativa especialmente en pacientes con estadios II-III de Hurley [11].
El tratamiento quirúrgico se contempla como terapia curativa, y la resección completa de las lesiones permite esperar una remisión a largo plazo [21,29].
Hidradenitis Supurativa (HS)
A nivel internacional se denomina Hidradenitis Suppurativa (HS), y en los países occidentales se están llevando a cabo investigaciones activas sobre esta enfermedad [8].
Preguntas frecuentes sobre la hidradenitis supurativa

A continuación encontrará respuestas a las preguntas más frecuentes sobre la hidradenitis supurativa. Esperamos aclarar sus dudas y aliviar cualquier inquietud que pueda tener sobre el tratamiento.
La hidradenitis supurativa es una enfermedad crónica y progresiva, por lo que la curación espontánea es extremadamente poco frecuente [8,20].
Sin una intervención terapéutica adecuada, los síntomas pueden empeorar y derivar en cicatrices y disfunciones [8].
Es importante iniciar el tratamiento de forma temprana [6].
Si se corrigen los factores que contribuyen a la hidradenitis supurativa, existe la posibilidad de que los síntomas remitan de forma espontánea incluso sin antibióticos.
En Japón, la hidradenitis supurativa no está reconocida como enfermedad de difícil tratamiento (nanbyō) [26].
No obstante, en casos graves es posible acogerse a sistemas de ayuda económica para gastos médicos, como el régimen de prestaciones por gastos médicos elevados [26].
En los países occidentales está reconocida como enfermedad rara y se dispone de sistemas de atención especializados [8]. (Referencia: Grupo de investigación sobre enfermedades genéticas de difícil tratamiento, subvencionado por el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón)
El nombre de la hidradenitis supurativa no es ampliamente conocido.
Por ello, dependiendo de la especialidad a la que acuda, es posible que no se llegue a un diagnóstico correcto.
Aunque no puede acogerse a las ayudas médicas destinadas a enfermedades de difícil tratamiento, sí puede beneficiarse de algunos sistemas de apoyo.
Por ejemplo, el régimen de prestaciones por gastos médicos elevados o el sistema de reembolso de costes adicionales.
Si tiene dudas sobre las condiciones de uso de cada sistema, le recomendamos que consulte con su mutua o aseguradora de salud.
Se presenta con mayor frecuencia en zonas ricas en glándulas apocrinas: axila (85%), ingle (70%), zona perianal (45%) y parte inferior de los senos (35%), en ese orden [15,23]. Se considera que en estas zonas la obstrucción folicular se ve favorecida por la fricción y el ambiente húmedo [9,17].
En la hidradenitis supurativa, en los hombres es más frecuente en las axilas, las nalgas y la ingle. En las mujeres, los síntomas suelen aparecer en el pecho, las axilas, las nalgas y la ingle.
Si la afección se desarrolla en zonas difíciles de ver por uno mismo, como las axilas o las nalgas, es posible que no se perciba la progresión de los síntomas, por lo que conviene estar atento.
A medida que los síntomas avanzan, el pus se acumula en los granos enrojecidos e inflamados, y el área afectada va extendiéndose progresivamente. Si la afección empeora aún más, los granos pueden comunicarse bajo la piel y la inflamación puede propagarse.
La hidradenitis supurativa es una enfermedad crónica y progresiva, por lo que la curación espontánea es extremadamente poco frecuente [8,20].
Sin una intervención terapéutica adecuada, los síntomas pueden empeorar y derivar en cicatrices y disfunciones [8].
Es importante iniciar el tratamiento de forma temprana [6].
Si se corrigen los factores que contribuyen a la hidradenitis supurativa, existe la posibilidad de que los síntomas remitan de forma espontánea incluso sin antibióticos.
Se presenta con mayor frecuencia en zonas ricas en glándulas apocrinas: axila (85%), ingle (70%), zona perianal (45%) y parte inferior de los senos (35%), en ese orden [15,23].
Se considera que en estas zonas la obstrucción folicular se ve favorecida por la fricción y el ambiente húmedo [9,17].
En la hidradenitis supurativa, en los hombres es más frecuente en las axilas, las nalgas y la ingle.
En las mujeres, los síntomas suelen aparecer en el pecho, las axilas, las nalgas y la ingle.
Si la afección se desarrolla en zonas difíciles de ver por uno mismo, como las axilas o las nalgas, es posible que no se perciba la progresión de los síntomas, por lo que conviene estar atento.
A medida que los síntomas avanzan, el pus se acumula en los granos enrojecidos e inflamados, y el área afectada va extendiéndose progresivamente.
Si la afección empeora aún más, los granos pueden comunicarse bajo la piel y la inflamación puede propagarse.
5 características de nuestra clínica valoradas por nuestros pacientes
Trabajo en equipo médico Bajo la supervisión de especialistas certificados en cirugía plástica por la Sociedad Japonesa de Cirugía Plástica, contamos con médicos especialistas en cirugía plástica, dermatología, cirugía ortopédica y otras disciplinas.
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¿Se identifica con alguna de ellas?
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Nuestra clínica está situada a tan solo 3 minutos a pie de la salida sur de Shinjuku, una estación de referencia del centro de Tokio, lo que la hace muy accesible. Si está considerando recibir tratamiento para la hidradenitis supurativa, no dude en consultarnos.
Referencias bibliográficas
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